miércoles, 23 de junio de 2010
miércoles, 26 de mayo de 2010
lunes, 24 de mayo de 2010
El Museo Estudio Diego Rivera fue creado el 21 de abril de 1981, pero abrió sus puertas al público hasta el 16 de diciembre de 1986. El recinto museístico exhibe obras de caballete, dibujos, piezas de arte prehispánico y popular, documentos, libros, objetos personales y fotografías de época, que recrean la atmósfera de vida y trabajo de Diego y Frida. A partir del 28 de febrero de 1997 se convirtió en una institución de investigación y difusión cultural.
Durante los años de trabajo cultural del museo se han presentado más de 250 exposiciones temporales, muchas de éstas itinerantes por México, Estados Unidos, España, Nueva Zelanda, Centro y Sudamérica. Se han editado y publicado cerca de 70 libros, catálogos en los que se ahonda en el conocimiento del arte y la vida de Kahlo, Rivera, O´Gorman y otros artistas. Se llevan a cabo talleres, conferencias, presentaciones de libros, visitas guiadas y apoyos fotográficos a instituciones y empresas culturales y editoriales.
El inmueble sede del Museo Casa Estudio fue construido como casa y taller de Diego Rivera (1886-1957) y Frida Kahlo (1907-1954) por el pintor, muralista, arquitecto y amigo de la pareja Juan O´Gorman (1905-1982), quien lo diseñó en 1931. Edificado conforme al estilo funcionalista, concepto arquitectónico por el que el conjunto habitacional fue declarado monumento artístico el 25 de marzo de 1998, las casas llegaron a ser habitadas por Diego y Frida hasta principios de 1934. A partir del 16 de septiembre de 1986 es administrado por el INBA.
domingo, 23 de mayo de 2010
martes, 4 de mayo de 2010
Frida en Berlín 2010
Al morir Frida Kahlo nadie imagino que ella alcanzaría
Una posición tan impactante, seria Diego quien la dotara de ese alo de grandeza rodeándola de personajes que cimentaran su carrera artística .
Fue el mismo quien impulsara el proyecto de Museo de la Casa Azul esta dinámica junto con las primeras subasta de Arte Latinoamericano aportarían la iconografía de Frida a la universalidad , sin embrago y a pesar de que nuestro legado artístico es sumamente superior a una treintena de obras de Frida y lejos de toda lógica, la obra de esta pintora es hoy por hoy
el símbolo máximo de nuestra Mexicanidad
bien por ella y bien por México
Este año en Berlín y el próximo en Paris
Adolfo Cantú E.
Colección de Arte Cantú Y de Teresa
La esencia de Frida impregnó la visita
Ivonne Melgar
BERLIN.— Bajo el amplio resguardo de la fridomanía desatada entre los berlineses, quienes en el primer día de la exposición de su obra armaron una fila de 3 mil espectadores, el presidente Felipe Calderón disfrutó aquí de los honores correspondientes a su visita de Estado.
La jornada inició con una ceremonia de bienvenida de corte militar en el Palacio de Bellevue, y alcanzó su momento más público durante la caminata vespertina por la Puerta de Brandenburgo, símbolo de la reunificación alemana.
Hubo en medio del protocolo un silencioso recuerdo por los caídos en la guerra y las víctimas de la violencia, cuando acudió al Monumento de la Nueva Guardia y un uniformado local interpretó con su trompeta Yo tuve un camarada, marcha luctuosa y popular en estas tierras y cuyo estribillo se refiere al mejor amigo que no volverá a encontrarse y que, en vida, “andaba a mi lado, bajo el mismo compás”.
Pero el acto que mayor interés concentró en los anfitriones fue el recorrido de Calderón y su comitiva por la muestra Frida Kahlo, retrospectiva, apenas inaugurada el miércoles.
Un emocionado discurso compartió, en el museo Martín Gropius Bau, el Presidente mexicano al exaltar a la pintora como “un icono mundial del arte y de la fortaleza femenina”.
La llamó “mexicana universal”, “mujer irremplazable” que amó toda su vida y con gran fuerza a su padre, Guillermo Kahlo, fotógrafo nacido en Alemania.
Calderón traía consigo una copia del certificado de naturalización del artista avecindado en Coyoacán, y en el libro de visitas distinguidas del museo escribió que “Frida, no sólo por sus raíces sino por la fuerza de su arte, es vínculo entre Alemania y México”.
Abierta al público hasta el 9 de agosto próximo, la muestra reúne 150 obras, 45 de ellas de coleccionistas privados, así como documentos y objetos personales de la pintora.
“Amó a su padre, amó a Diego (Rivera), amó a muchísimas personas, pero sobre todo, amó al pueblo de México, amó la mexicanidad, amó sus raíces a través de su obra, que revalora lo mexicano, lo indígena, las tradiciones populares, y a la vez da un salto insólito hacia el arte moderno, que coloca a Frida, no sólo entonces sino ahora, a la vanguardia mundial”, exaltó Calderón.
La segunda y última jornada de Calderón por tierras germanas se inició bajo la lluvia en el Palacio de Bellevue, donde un sonriente y entusiasmado presidente Horst Köhler celebrara el buen español que sus compatriotas ensayaban, en su calidad de alumnos de la escuela bilingüe Franz Meyer, a la que también pertenecen los méxico-alemanes que habían confeccionado un lienzo con la bandera, el águila y el nopal.
“Estamos orando por usted”, le comentó Yolanda Meyer, una de las asistentes.
Las porras, bendiciones y saludos de los paisanos se extendieron más tarde hacia la explanada de Brandenburgo, donde, acompañado del alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, y de su esposa, Margarita Zavala, recorrió este monumento ubicado en la Plaza París, construido entre 1788 y 1791 durante el reinado de Federico Guillermo II de Prusia.
Decenas de turistas atestiguaron el recorrido. Un joven le preguntó cómo se sentía, y respondió: “Berlín es una ciudad que refleja el espíritu constructivo de Alemania; es un lugar muy querido por todos nosotros”.
Más tarde tuvo reuniones privadas con actores políticamente afines: integrantes de la Fundación Konrad Adenauer y de la Unión Cristiano-Demócrata, partido de la canciller Merkel. Les contó de su estrategia de seguridad, que “ha debilitado las estructuras criminales, como lo revelan cifras récord en materia de decomisos vinculados al tráfico de drogas, además de diversos golpes asestados a bandas de secuestradores”.
Y es que al final del día se impuso la agenda mexicana de la delincuencia, tema que su anfitrión Horst Köhler abordó en la cena de Estado: “La democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos, valores compartidos por Europa y América Latina, forman nuestra base común. Pero no basta con reivindicar estos sublimes objetivos. Estos valores exigen un esfuerzo enérgico de nuestra parte. Con gran atención seguimos, señor Presidente, su lucha contra el crimen”.
BERLIN.— Bajo el amplio resguardo de la fridomanía desatada entre los berlineses, quienes en el primer día de la exposición de su obra armaron una fila de 3 mil espectadores, el presidente Felipe Calderón disfrutó aquí de los honores correspondientes a su visita de Estado.
La jornada inició con una ceremonia de bienvenida de corte militar en el Palacio de Bellevue, y alcanzó su momento más público durante la caminata vespertina por la Puerta de Brandenburgo, símbolo de la reunificación alemana.
Hubo en medio del protocolo un silencioso recuerdo por los caídos en la guerra y las víctimas de la violencia, cuando acudió al Monumento de la Nueva Guardia y un uniformado local interpretó con su trompeta Yo tuve un camarada, marcha luctuosa y popular en estas tierras y cuyo estribillo se refiere al mejor amigo que no volverá a encontrarse y que, en vida, “andaba a mi lado, bajo el mismo compás”.
Pero el acto que mayor interés concentró en los anfitriones fue el recorrido de Calderón y su comitiva por la muestra Frida Kahlo, retrospectiva, apenas inaugurada el miércoles.
Un emocionado discurso compartió, en el museo Martín Gropius Bau, el Presidente mexicano al exaltar a la pintora como “un icono mundial del arte y de la fortaleza femenina”.
La llamó “mexicana universal”, “mujer irremplazable” que amó toda su vida y con gran fuerza a su padre, Guillermo Kahlo, fotógrafo nacido en Alemania.
Calderón traía consigo una copia del certificado de naturalización del artista avecindado en Coyoacán, y en el libro de visitas distinguidas del museo escribió que “Frida, no sólo por sus raíces sino por la fuerza de su arte, es vínculo entre Alemania y México”.
Abierta al público hasta el 9 de agosto próximo, la muestra reúne 150 obras, 45 de ellas de coleccionistas privados, así como documentos y objetos personales de la pintora.
“Amó a su padre, amó a Diego (Rivera), amó a muchísimas personas, pero sobre todo, amó al pueblo de México, amó la mexicanidad, amó sus raíces a través de su obra, que revalora lo mexicano, lo indígena, las tradiciones populares, y a la vez da un salto insólito hacia el arte moderno, que coloca a Frida, no sólo entonces sino ahora, a la vanguardia mundial”, exaltó Calderón.
La segunda y última jornada de Calderón por tierras germanas se inició bajo la lluvia en el Palacio de Bellevue, donde un sonriente y entusiasmado presidente Horst Köhler celebrara el buen español que sus compatriotas ensayaban, en su calidad de alumnos de la escuela bilingüe Franz Meyer, a la que también pertenecen los méxico-alemanes que habían confeccionado un lienzo con la bandera, el águila y el nopal.
“Estamos orando por usted”, le comentó Yolanda Meyer, una de las asistentes.
Las porras, bendiciones y saludos de los paisanos se extendieron más tarde hacia la explanada de Brandenburgo, donde, acompañado del alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, y de su esposa, Margarita Zavala, recorrió este monumento ubicado en la Plaza París, construido entre 1788 y 1791 durante el reinado de Federico Guillermo II de Prusia.
Decenas de turistas atestiguaron el recorrido. Un joven le preguntó cómo se sentía, y respondió: “Berlín es una ciudad que refleja el espíritu constructivo de Alemania; es un lugar muy querido por todos nosotros”.
Más tarde tuvo reuniones privadas con actores políticamente afines: integrantes de la Fundación Konrad Adenauer y de la Unión Cristiano-Demócrata, partido de la canciller Merkel. Les contó de su estrategia de seguridad, que “ha debilitado las estructuras criminales, como lo revelan cifras récord en materia de decomisos vinculados al tráfico de drogas, además de diversos golpes asestados a bandas de secuestradores”.
Y es que al final del día se impuso la agenda mexicana de la delincuencia, tema que su anfitrión Horst Köhler abordó en la cena de Estado: “La democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos, valores compartidos por Europa y América Latina, forman nuestra base común. Pero no basta con reivindicar estos sublimes objetivos. Estos valores exigen un esfuerzo enérgico de nuestra parte. Con gran atención seguimos, señor Presidente, su lucha contra el crimen”.
Colaborará Alemania en restaurar parte del archivo de la Casa Azul
En conferencia de prensa, Carlos Phillips Olmedo, director del Fideicomiso Diego Rivera y Frida Kahlo, informó que se invirtieron 60 mil euros del gobierno alemán y un millón de pesos por parte del museo.
Notimex
Publicado: 18/05/2010 18:25
México, DF. El Museo Frida Kahlo y la embajada de Alemania en México dieron a conocer hoy aquí los resultados de su proyecto de colaboración para restaurar y conservar el acervo que posee la Casa Azul, el cual contempló un 35 por ciento del total que se resguarda en ese recinto, que se localiza en Coyoacán.
En conferencia de prensa, Carlos Phillips Olmedo, director del Fideicomiso Diego Rivera y Frida Kahlo, y Roland Wegener, embajador de Alemania en México, explicaron que se invirtieron 60 mil euros del gobierno alemán y un millón de pesos por parte del museo.
Detallaron que el proyecto de restauración y conservación, que forma parte de los trabajos para los festejos del Bicentenario, incluyó siete subproyectos: adquisición de mobiliario especializado para resguardar el acervo, equipamiento y adaptación de bóvedas para la conservación de obras.
Así como la restauración de fotografías, pintura de caballete, textiles, muebles y obra escultórica, entre otros.
Philliips Olmedo explicó que la prioridad fue la conservación de la obra, por lo que se realizó un estudio especializado al respecto del tamaño del acervo y las necesidades apremiantes de resguardo.
Teniendo en cuenta que un buen sistema de almacenaje y un correcto embalaje garantizan el mantenimiento de la obra, el primer paso, fue diseñar y adquirir el mobiliario ideal para ello, y adecuar la bóveda.
El nuevo mueble tiene 4.70 metros de largo por tres de alto, e incluye 10 módulos adecuados para conservar en óptimas condiciones exvotos, textiles, libros, documentos, obra la óleo y en papel, entre otros.
Simultáneamente, explicó Olmedo, se adaptó una habitación de la casa original de Kahlo, como un cuarto de seguridad, con condiciones de temperatura, humedad y luz, para el resguardo de la obra.
miércoles, 28 de abril de 2010
Obras Frida en NY

Lot Description
Frida Kahlo (Mexican 1907-1954) Survivor inscribed by unknown hand 'Survivor by Frida Kahlo de Rivera' (inside the frame) and dedicated by Walter Pach 'Nikifora L. Pach from Walter Pach, this picture entitled Survivor by Frida Kahlo de Rivera, 151' (on the label on the reverse) oil on metal framed by artist in a handcrafted Oaxacan tin frame 6 5/8 x 4¾ in. (17 x 12 cm.) 16¾ x 14¾ in. (45.5 x 37.5 cm.) including frame Painted in 1938.
Provenance
Julien Levy Gallery, New York. Walter Pach collection, New York. Gift from the above to the present owner, Athens.
Literature
'Ribbon Around Bomb' in The New Yorker, 12 November 1938 (not illustrated). H. Prignitz-Poda, S. Grimberg and A. Kettenmann, Frida Kahlo: Das Gesamtwerk, Frankfurt am main: Verlag Neue Kritik, 1988, p. 241, no. 53 (not illustrated, misidentified as the same work as The Airplane Crash). S. Grimberg, Frida Kahlo The Still Lifes, London, Merrell Publishers, 2008, p. 64 (not illustrated).
Exhibited
New York, Julien Levy Gallery, Frida Kahlo (Frida Rivera), November 1st- 15th 1938, no. 25.
Lot Notes
On July 27, 1938, Frida Kahlo wrote to New York Gallery dealer Julien Levy on behalf of Diego Rivera: "My husband has asked me to tell you that he is unable to be ready for his exhibition in your galleries this fall because he has been ill for the past four months and unable to work." Unwittingly, she had opened the door that would lead to her first one-woman exhibition, during November 1-15, the dates that had been reserved for Rivera. The catalogue of her paintings listed Between the Curtains (1937), a large self-portrait, first, and Survivor (1938), a miniature of a pre-Columbian idol, last. The November 12 issue of The New Yorker reported that "Walter Pach was the first to buy a painting. It is called 'Survivor' and it consists of a Mexican idol looking lonely on a large field. This symbolizes [Kahlo explained] the survival of Mexico in a shaky world." The price of Survivor was listed as one hundred dollars. Frida Kahlo had arrived in New York for her exhibition with a guest list drawn up by Rivera, at the top of which were the names of Walter and Magda Pach. Also in her suitcase was a letter, "Al Pintor Walter Pach," dated "Octubre 11, 1938," written in Spanish by Rivera. Mi querido amigo Pach: Time has passed since I wanted to write to you but there is no worse correspondent in the world. There are plenty of excuses. No possible forgiveness for me. I take advantage of Frieda's trip to send you this letter and greet you, your wife, and son.... I recommend Frieda to you very much, as husband and as admirer of the painting that she makes, I share this admiration [with] illustrious compañeros, Breton, for example, is an enthusiast of Frieda's painting.... de su amigo, Diego Rivera. The significance of Pach in the lives of both Riveras is curious and cannot be overestimated. Painter, critic, curator, advisor to collectors such as the Arensbergs, Walter Pach had been responsible for bringing the Armory show to New York in 1913, and was the first to have written about Cézanne in the United States in 1908, and to lecture on van Gogh, etc. In 1916, Pach saw Rivera's painting done while in Europe, in Marius de Zayas's gallery on Fifth Avenue; but it was some eight years earlier, while living in Paris, when Pach had written enthusiastically to Luis de la Rocha about it. Pach was unaware that he was Rivera's friend and would show the letter to Diego. Rivera never forgot this, and in 1922, when Pach traveled to Mexico to lecture at the Universidad, they began a life-long friendship. Pach would come to his friend's defense time and again. When in 1932, Rivera's Detroit Institute of Arts murals were unveiled to unbridled criticism--The Detroit News editorial declared "the best thing to do would be to whitewash the entire work completely"--Pach ferociously wired from New York: "If these paintings are whitewashed, nothing can ever be done to whitewash America." Again, Pach proved faithful in May 1933 when Rivera's Rockefeller Center mural, Man at the Crossroads, was boarded up. As a leading voice of the art community, he initiated a correspondence with Mrs. Abby Aldrich Rockefeller, with whom he had a friendly, working relationship, asking her to intercede on Rivera's behalf, pleading to at least allow him to finish the mural and leave it covered for later generations to decide its fate. It was unimaginable to Pach that the mural's fate was sealed and its destruction unavoidable. Remaining loyal to Rivera, he reiterated to a friend: "Diego is simply great--and his painting is immense." Julien Levy decided on the title Survivor based on "The surviver" (sic) and "El superviviente," the English and Spanish titles provided by Kahlo. Although not immediately apparent, Survivor is an ex-voto, painted in gratitude after having being granted a miracle. Kahlo had survived her first separation from Rivera in 1935, his affair with her youngest sister, his request for a divorce, her decision to commit suicide, and after all that, his return home: a mixed blessing, for sure. Survivor shares a similar emotional content with other works also shaped around these events: Self-Portrait with Curly Hair (1935), Me Alone (1937; lost), Memory (1937), I Belong to My Owner (1937; lost), and She Plays Alone (1938). The circumstances that generated the Survivor image clarify Kahlo's earlier description of the painting as mirroring her personal situation, her loneliness and survival in her own shaky world. The gateway of a ruinous dwelling stands abandoned on the horizon line of an empty plain; it reflects Kahlo's alienation. Long ago, this was the entrance to someplace; now, it is the threshold to nowhere. Kahlo's resilience is represented by a pre-Columbian vessel in the shape of a standing warrior from a burial site in Colima, the western region of Mexico. A crested helmet with ear flaps surrounds the spout projecting from the top of the figure's head into which Kahlo has placed an array of blue-green Quetzal feathers as a headdress. One can only guess why she chose feathers from this solitary bird known for not surviving in captivity. Generally, such warriors are depicted in a frozen pose holding a club with both hands; but this one is different. Although unarmed, he is not completely vulnerable; he stands in a threatening pose, right fist raised at an enemy that only he can see. Kahlo's choice of frame for Survivor poses a clever paradox. She used a tin frame made in Oaxaca, like those used to frame testimonies of devotion such as votive paintings. Religious objects of the poorest order-- such as crosses, milagritos, and other religious objects--made of this inexpensive metal are acquired by those who cannot afford costly silver. Although the painting's emotional content is about survival, tin is about destruction. Tin corrodes, tarnishes, is not resistant to time, and its symbolic value is its fleeting shine. It gives the false impression of being enduring like silver. Maybe that is why the warrior retains his threatening stance. Although he has survived, as a warrior he knows that conflict never really ends and he must continue protecting himself. He survived one battle but the war continues. It is known that after showing her work in New York, Kahlo traveled to Paris to present an exhibition. It is also known that on arrival she learned, much to her chagrin, that André Breton had neither collected her paintings from customs nor secured a gallery. What is not known is that Walter Pach saved the day when he contacted his old friend Marcel Duchamp, asking him to help Kahlo retrieve her paintings and find a gallery to exhibit them. From this show one of Frida Kahlo's self- portraits, The Frame, was acquired by the Louvre. Salomon Grimberg Dallas, Texas March 25, 2010
lunes, 26 de abril de 2010
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