viernes, 2 de marzo de 2012

Angelina y Diego




Publicación Le Art Journal 1 marzo 2012

ANGELINA BELOFF

 TRAZOS DE UNA VIDA,
 EN EL MUSEO MURAL DIEGO RIVERA


·       Obras de sus diversas facetas en dos continentes a lo largo de su vida como pintora, grabadora, ilustradora, retratista.
·       Paralelamente dialogan con obras de Artistas como Diago Rivera Ángel Zárraga , Roberto Montenegro.

·       A partir del miércoles 29 de febrero, hasta el 20 de mayo del 2012


El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) inauguró la exposición Angelina Beloff: Trazos de una vida, la cual destaca las facetas más importantes de su vida como retratista, paisajista, educadora, grabadora, ilustradora, escenógrafa y titiritera, el acto se llevo a cabo el miércoles 29 de febrero .
Esta magna exposición permanecerá abierta hasta el 20 de mayo de 2012, en el Museo Mural Diego Rivera.

Con una selección de 90 obras en las que se contemplan óleos, acuarelas, grabados, fotografías, impresos, títeres, gouaches y dibujos que marcaron la consolidación en el arte en su estancia en México, país donde desarrolló en gran manera su pintura, grabado, y recibió grandes impulsos por parte de su círculo artístico como promotora de la enseñanza a infantes a través del teatro.

Angelina Beloff. Nacida en San Petersburgo (1879-1969), fue una mujer dedicada al arte, desarrollando su labor creativa de manera firme y constante en su país natal. En los viajes que recorre hacia París , España y Bélgica principalmente, conoció a grandes exponentes de la pintura y escultura Mexicana como Diego Rivera , David Alfaro Siqueiros, Federico Cantú , Ángel Zárraga , Germán y Lola Cueto, Carlos Mérida, Federico Canessi ,  con quienes interactuó con formas y técnicas diversas en el arte para evolucionar su pensamiento y creación.

Apoyada por amigos cercanos como Alfonso Reyes , Guillermo Asúnsolo y Germán Cueto, hacia 1932 decide venir a México en busca de Diego Rivera , permitiéndole alimentar con nuevos imaginarios su producción plástica.

 Decía Angelina :  “Yo quería ver ese azul del cielo mexicano , un azul que Diego me describió con nostalgia mientas vivíamos en Paris.”

Inició sus trabajos como profesora de dibujo y grabado en escuelas y talleres de la SEP junto con el grupo de Francisco Díaz de León, Manuel Echauri, Feliciano Peña y posteriormente dentro del INBA. Realizó aportes como ilustradora en cuentos infantiles, textos científicos y viñetas para diversas publicaciones.

En los años 30 en el que la SEP decide dar paso y apoyo a la formación oficial de grupos de teatro guiñol, Angelina se desempeñó como difusora de este género que es percibido como una forma de enseñanza-aprendizaje para el alumno-espectador.

La exposición Angelina Beloff: Trazos de una vida se inauguro el miércoles 29 de febrero, a las 19:00 horas y permanecerá abierta hasta el 20 de mayo del 2012, en el Museo Mural Diego Rivera.






lunes, 27 de febrero de 2012

ANGELINA BELOFF

ANGELINA BELOFF











ANGELINA BELOFF: TRAZOS DE UNA VIDA,
 EN EL MUSEO MURAL DIEGO RIVERA


·         Obras de sus diversas facetas a lo largo de su vida como pintora, grabadora, ilustradora, retratista

·         A partir del miércoles 29 de febrero, hasta el 20 de mayo del 2012


El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) inaugura la exposición Angelina Beloff: Trazos de una vida, la cual destaca las facetas más importantes de su vida como retratista, paisajista, educadora, grabadora, ilustradora, escenógrafa y titiritera, el acto se llevará a cabo el miércoles 29 de febrero y permanecerá abierta hasta el 20 de mayo de 2012, en el Museo Mural Diego Rivera.

Con una selección de 90 obras en las que se contemplan óleos, acuarelas, grabados, fotografías, impresos, títeres, gouaches y dibujos que marcaron la consolidación en el arte en su estancia en México, país donde desarrolló en gran manera su pintura, grabado, y recibió grandes impulsos por parte de su círculo artístico como promotora de la enseñanza a infantes a través del teatro.

jueves, 23 de febrero de 2012

“Pies para qué los quiero, si tengo alas pa’ volar”


“Pies para qué los quiero, si tengo alas pa’ volar”, Frida Kahlo... para todos

El Museo Frida Kahlo, en colaboración con la Asociación Teatral Juana de Asbaje presentan el nuevo espectáculo de Visitas Guiadas Dramatizadas, que se llevarán a cabo a lo largo del año, en diferentes días y horarios.

viernes, 17 de febrero de 2012

La catrina 100 años

Diego Rivera fue el primer precursor de la imagen de José Guadalupe Posada e inmortalizo la imagen de la Catrina en su mural
Un Domingo en la Alameda


sábado, 11 de febrero de 2012

Manifeste du surréalisme


Manifeste du surréalisme est le titre d'un texte d'André Breton qui écrira par la suite Second manifeste du surréalisme.
Ces deux textes accompagnés d'autres ont été, à partir de 1962, publiés ensembles sous le titre: Les manifestes du surréalisme.

jueves, 2 de febrero de 2012


jueves, 26 de enero de 2012



Días antes de morir, Diego Rivera se negó a salir de aquella morada que guardaba su espíritu como las pinturas que le rodeaban. Contrario a sus costumbres, pasaba la mayor parte del tiempo contemplando su soledad desde la cama que ya no lo soltaría. Una embolia y un ataque de flebitis le habían quitado el control de su brazo derecho y por tanto del pincel, origen de su universo y creatividad. Pero nunca perdió la esperanza de recuperarlo.

En septiembre de 1957 pidió que instalaran la cama en su estudio. Abandonar aquella pequeña habitación para regresar a su mundo fue una muestra de su ferviente deseo de recuperarse. Aún le quedaban cosas por hacer. Había dejado incompletas dos pinturas, una de su nieta y otra de una criatura rusa, y estaba dispuesto a terminarlas en cuanto pudiera controlar los trazos del pincel que tanto le desobedecía.
Todo a su alrededor estaba lleno de recuerdos. Los ídolos, los iconos, las máscaras, los judas, los esqueletos y los caballetes que decoraban el estudio. Cada uno tenía su historia y cada vez que la mirada de Diego se encontraba con ellos, la recordaba y se hundía en la añoranza de tiempos que se habían ido para siempre.
Alejandro Rosas  http://bicentenario.com.mx/?p=22908




En septiembre de 1957, Diego Rivera empezó a sufrir de un coágulo en las venas de un brazo y le resultaba casi imposible seguir haciendo lo que más amaba: pintar. Dos meses después, la misma trombosis le impidió hacerlo para siempre.
Días antes de su deceso, Rivera había pedido a su hija Guadalupe Rivera Marín , que cuando escuchara la campana que estaba en la Casa Estudio de San Ángel, corriera en su auxilio porque era la señal para decir que la muerte andaba cerca.
“Piquitos”, como llamaba Diego a Guadalupe Rivera Marín, al escuchar los repiques, salió corriendo.
“Lo encontré prácticamente agonizando. No estaban ni mi madre ni mi hermana Ruth, porque se habían ido a Cuernavaca, así que yo estaba sola con la esposa, en ese entonces, Ema Hurtado. Esa noche, él murió prácticamente en mis brazos, en ese momento le hable a Sita Canecí que llego junto con Federico Canecí mismo que se encargo de hacer la mascara mortuoria de mi padre ”, recuerda la única hija que sobrevive al pintor.